El Instituto de Crédito Oficial o ICO es un organismo de carácter estatal que funciona de forma similar a un banco. Dentro de las múltiples opciones de financiación encontramos la de rehabilitación de las viviendas, una opción muy interesante para aumentar el valor de un inmueble. En la entrada de hoy vamos a explicar que es el ICO, cómo funciona y los requisitos que has de cumplir para disfrutar sus ayudas.

¿Qué es el ICO?

El Instituto de Crédito Oficial (ICO) es una entidad pública empresarial que funciona a modo de banco. Pertenece al Ministerio de Economía y posee naturaleza jurídica, patrimonio y tesorería propios. Es decir, que tiene total autonomía para gestionar sus distintos objetivos.

En otras palabras, el ICO es un banco público, que encuentra financiación en los mercados nacionales e internacionales. Las deudas y obligaciones que contrae cuentan con el respaldo del Estado, lo que supone una absoluta garantía. La Fundación ICO comenzó su andadura en 1993 y desde 2003 ha adquirido carácter nacional y permanente, administrando su capital sin ánimo de lucro.

¿Qué características tiene la ayuda a la rehabilitación?

La ayuda del ICO permite financiar hasta el 100% del importe total de la rehabilitación de una casa, que incluye el IVA, la mano de obra, materiales o el trabajo de los arquitectos. El objetivo es regenerar las viviendas y edificios para que así sean más eficientes desde el punto de vista energético y sostenibles para el medio ambiente.

Las reformas deben ejecutarse en un plazo máximo de 12 meses tras la concesión del crédito, cuyo montante total no puede superar los 12,5 millones de euros. Para pedir esta ayuda solo hay que acudir a una de las entidades financieras que colaboran con ICO. Allí estudiarán tu caso, lo aprobarán si no existe ningún inconveniente y ellos se encargarán de tramitar toda la operación.

¿Quién puede solicitar este préstamo?

Este préstamo pueden solicitarlo todos los particulares y comunidades de vecinos que quieran mejorar las condiciones de habitabilidad de una vivienda, parte del edificio o zonas comunes. Los inquilinos también están contemplados en la normativa, aunque en este caso el contrato de alquiler debe tener una duración superior a los plazos de amortización.

¿Qué viviendas se pueden reformar?

No es necesario que la casa sea la residencia habitual, también existe la posibilidad de pedir la ayuda para segundas viviendas. El único requisito es que estén ubicadas en territorio nacional. Esta es una gran oportunidad para mejorar el estado de ese apartamento que apenas visitas. Se podría convertir en una propiedad muy atractiva para los inversores de cara al futuro, así como obtener grandes beneficios en forma de alquiler.

¿Qué reformas se pueden llevar a cabo?

Como hemos mencionado, el objetivo es la mejora energética, por lo que la financiación afecta a trabajos como por ejemplo el cambio del sistema eléctrico, las tuberías, radiadores y la caldera. También se pueden acometer obras de sustitución de ventanas, así como arreglar desperfectos causados por algún incidente o simplemente el paso del tiempo.