Los propietarios de un piso en alquiler casi siempre intentan sacarle el máximo beneficio económico. Sin embargo, no importa lo buena que sea la ubicación o el número de metros cuadrados que tenga, como no entre por los ojos a los posibles arrendatarios no habrá nada que hacer. Por ello, en la entrada de hoy vamos a mostrar unos consejos para que tu casa luzca como nunca y sea irresitible.

Máxima rentabilidad

No es suficiente con esperar a que lleguen las ofertas, si quieres marcar la diferencia tendrás que hacer todo lo posible para que tu propiedad sea muy atractiva. Y esto inevitablemente nos lleva a hacer una inversión, que si todo sale bien amortizaremos con creces a la hora de firmar el nuevo contrato de alquiler.

Debes tener muy claro todos los gastos a los que vas a hacer frente. Algunos de ellos tienen que ver con los requisitos legales propios del tipo de alquiler, mientras que el resto irá dirigido a mejorar la impresión que los clientes se lleven cuando visiten tu piso.

Gastos de trámites

Hay que tener en cuenta que, para que un piso pueda ser alquilado legalmente, antes se deben realizar una serie de trámites burocráticos. En este sentido, lo primero es asegurarse de que la casa no está siendo ocupada o arrendada por alguien más.

Posteriormente, tendremos que conseguir una serie de documentos, como los papeles de escritura de la propiedad, el certificado de eficiencia energética (del que ya hemos hablado en otra entrada) o la cédula de habitabilidad emitida por el municipio.

También tendrás que hacer frente a otros pagos, como los que se deriven de las actuaciones de la comunidad de vecinos, las cuotas pendientes de la hipoteca si las hubiera o el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles). Finalmente, has de contratar un seguro del hogar.

Invierte en mejorar el aspecto de tu casa

Si quieres que tu vivienda sea muy atractiva para potenciales clientes, tendrás que seguir muy de cerca las tendencias en interiorismo de tu zona. La iluminación es posiblemente el primer elemento que debemos cuidar, ya que si la combinamos con habitaciones de tonos claros aumentaremos la sensación de espacio. Esto es algo indispensable si andamos algo cortos de metros cuadrados.

Lo mejor es que el protagonismo caiga sobre la luz natural, mientras que las artificiales servirán para complementar aquellos puntos de la casa que queden más oscuros. Las LED consumen hasta un 80% menos que las luces halógenas, algo que permite ahorrar en la factura de la luz y además es más sostenible con el medio ambiente. Ten en cuenta que los arrendatarios van a preferir casi siempre las viviendas que son más eficientes desde el punto de vista energético.

La idea es que gastes lo menos posible, por lo que a la hora de decorar elige opciones económicas y que dan un resultado excelente. Por ejemplo, los vinilos son muy baratos, están de moda y sirven igual para suelos y paredes. Si tienes dudas, comienza por un estilo más minimalista y ve de menos a más. De esta forma, los cambios serán más progresivos y sencillos.