El Centro de Donosti es el barrio que acapara el mayor número de viviendas vacías, con una cifra de 904, lo que supone el porcentaje más elevado de toda la ciudad. Para intentar encontrar una solución a este problema, que está directamente relacionado con el aumento del precio del alquiler, el Observatorio Vasco de la Vivienda ha analizado distintos modelos basados en la colaboración pública y privada, como por ejemplo el catalán o el británico. En la entrada de hoy vamos a hablar de este tema y las medidas que deben adoptarse en el futuro.

El problema de los pisos desocupados

Las viviendas vacías suponen el principal escollo para acceder al mercado inmobiliario. En la actualidad, 4 de cada 10 pisos en Donosti están deshabitados, y aunque estos números se sitúan por debajo de otras capitales de población similar, constituyen un serio inconveniente. Los expertos afirman que los alquileres y el precio de venta de las casas no se abaratarán hasta acabar con esta disyuntiva.

¿Qué se considera una vivienda vacía?

Como se establece en la Ley de Vivienda de 2015, una vivienda vacía es aquella que permanece desocupada de manera constante durante un periodo superior a los 2 años, excepto que haya algún motivo para justificar esta situación y que esté contemplado por la normativa.

Estos supuestos son bastante escasos y están establecidos con todo detalle. Se consideran causas justificadas el traslado por motivos laborales, de salud o dependencia. También si el propietario tiene el inmueble en venta o alquiler a precios de mercado, así como si pertenece a una entidad sin ánimo de lucro que lo utiliza con fines sociales.

Bajo este ordenamiento jurídico, el Ayuntamiento de Donosti ha identificado un total de 3.885 pisos no habitados, tal y como se refleja en el Plan de Vivienda del mes de marzo. Se ha tomado como referencia el Catastro Urbano de Gipuzkoa, que determina en 88.675 las casas construidas. En este sentido, el porcentaje ascendería en 2018 a un 4,4% del total del parque de viviendas, cifras que no paran de aumentar con el paso de los años.

Medidas a adoptar

Las iniciativas llevadas a cabo en ciudades británicas como Manchester o Liverpool han llamado la atención del Observatorio Vasco de la Vivienda, ya que dichas medidas cuentan con una década de experiencia y proporcionan datos contrastados. También resultan interesantes los proyectos que la fundación Hábitat 3 ha efectuado en tierras catalanas, donde a través de organismos públicos y privados se ha gestionado con éxito el parque de viviendas en alquiler.

Las administraciones públicas son conscientes de la necesidad acuciante de abordar el problema de las viviendas desocupadas, para lo que harán falta modificaciones integrales y coordinadas con las distintas entidades. En este sentido, desde el Ayuntamiento de Donosti se ha intentado limitar el número de pisos no habitados gravando con un sobrecoste el Impuesto de Bienes Inmuebles.

Sin embargo, esta medida aplicada desde hace ya algunos años no ha supuesto apenas una diferencia palpable, hasta tal punto que las autoridades han rebajado el importe del 50% al 25%. Por el momento no hay planes alternativos, pero todo parece indicar que en breve tendremos bastantes novedades al respecto.