El mercado ruso se está abriendo paso en el sector inmobiliario de nuestro país, especialmente en lo relativo a las residencias de lujo, motivo por el cual es imprescindible que nos adaptemos a este nuevo perfil de comprador. En la entrada de hoy os vamos a mostrar una serie de consejos sobre este tema que esperamos os ayuden a obtener el éxito.

El perfil del comprador ruso

El interés de los inversores rusos comienza en 2007 y ha ido aumentando progresivamente con el tiempo. En la actualidad, solo los ingleses y franceses compran más viviendas que ellos, situación que observando la tendencia puede cambiar a medio plazo. Suelen ser turistas que han quedado encantados con la visita, por lo que su intención no es buscar una futura rentabilidad, sino disponer de un punto de encuentro fijo para disfrutar con sus familiares y amigos.

El perfil del comprador ruso en el extranjero coincide con un hombre de entre 40 y 45 años, que goza de una posición de privilegio en su empresa, está casado y tiene hijos. Aproximadamente un 7% de ellos corresponden a gente famosa, como actores, cantantes y modelos. La mayoría accede al mercado internacional por primera vez y se concentran en una decena de ciudades rusas: Moscú, Ekaterinburgo, Krasnodar, Kazán, Omsk, Volgogrado, Chelyabinsk, Samara, Astrahan y San Petersburgo.

Las viviendas que compran los inversores rusos

Según el portal Tranio.ru, el 94% de los rusos están interesados en comprar casas cerca de la playa, por tan solo un 4% que prefieren las grandes ciudades. Eligen antes apartamentos en zonas habitadas que viviendas aisladas. Y prefieren las viviendas nuevas, siempre que estén construidas y nunca sobre plano.

¿Cómo tratar con un cliente ruso?

El comprador medio ruso destaca por ser prudente y bastante desconfiado. Es habitual que contraste cualquier dato que le demos, utilizando para ello las redes sociales y foros de internet. En este sentido, suelen hacerles bastante caso a los comentarios de sus compatriotas que ya residen aquí. Valoran en gran medida la puntualidad y formalidad, prefieren escuchar a hablar, aunque no tienen reparos en preguntar sobre aspectos específicos antes de tomar una decisión. Y aunque dominen el inglés o español, prefieren usar su idioma en las negociaciones.

Hay que tener en cuenta que los rusos conciben el espacio de una vivienda de forma distinta. Por ejemplo, no diferencian entre salón, comedor o dormitorio a la hora de contar el número de habitaciones como se hace en nuestro país. Para ellos una casa con dos dormitorios y un salón tiene 3 habitaciones, así que tenlo presente para evitar malentendidos.

Otro punto que valoran mucho es el acabado final de nuestras viviendas, especialmente si además incluyen los muebles. Esto es debido a que en Rusia se suelen vender las casas sin baños alicatados, cocina y otros elementos que son visualmente muy atractivos.

¿Cuánto están dispuestos a gastar?

Según datos que se desprenden del Consejo General del Notariado, los rusos son los extranjeros que más dinero gastan de media cuando compran pisos en nuestro país, con una cifra que alcanza los 318.300 euros. Los inmuebles más caros, que superan los 2 millones, suelen estar localizados en la Costa del Sol.