Los estudiantes que se desplazan a otra ciudad, especialmente los universitarios, dinamizan en gran medida el mercado de alquiler y abren nuevas oportunidades de negocio para los propietarios. En la entrada de hoy vamos a hablar de este tema y os mostraremos algunas claves sobre los contratos de alquiler a estudiantes.

Características generales

El alquiler a estudiantes está registrado en la Ley de Arrendamientos Urbanos, por lo que desde el punto de vista legal no existen diferencias con otros tipos. No obstante, se puede establecer un número máximo de inquilinos y pactar la temporalidad de antemano, cuya media en nuestro país es de un año. Y como los arrendatarios no disponen de ingresos propios en la mayoría de los casos, estarán avalados por sus padres.

Contrato específico

Para ahorrarnos problemas más adelante, es buena idea redactar un modelo de contrato que recoja todas los deberes y obligaciones del inquilino, basándose siempre en la normativa actual. Es esencial tener claro el alcance de los avales paternos si los hubiera, la duración del contrato y otros aspectos de vital importancia. ¿Qué ocurre cuando uno de los estudiantes abandona la vivienda? En estos casos, el resto de inquilinos está obligado a pagar el total de la renta.

El inquilino no abandona la vivienda

Que el arrendatario se niegue a abandonar la vivienda es sin duda una de las principales preocupaciones por parte de los propietarios. Algunos especialistas recomiendan modificar el contrato de alquiler para proporcionar una mejor seguridad jurídica. Sin embargo, los contratos anuales no sometidos a la LAU deben iniciar un procedimiento de desahucio y reclamación de rentas.

Estudiantes extranjeros

Nuestro país recibe más estudiantes Erasmus que cualquier otra nación europea, a los que hay que sumar aquellos provenientes de otras partes del mundo. Se trata de un excelente mercado que no debemos pasar por alto, así que nuestra vivienda debería estar visible en portales inmobiliarios de alcance internacional.

En la mayoría de los casos, el importe de la beca no alcanza para pagar la cuota de alquiler y manutención del estudiante, por lo que tendremos que estar seguros de la solvencia de los inquilinos. En este sentido, uno de los métodos más utilizados es el cobro de las rentas por anticipado, eliminando cualquier problema de impago posterior. Si no hacemos esto y los arrendatarios vuelven a su país, será muy difícil que podamos recuperar nuestro dinero.

Pagos y fianza

Lo habitual es domiciliar los pagos mensuales y hacerlos efectivos durante los primeros 5 o 10 días de cada mes, así como cobrar un mes por adelantado a modo de fianza. Dicha fianza quedará en manos del propietario, quien hará uso de ello en caso de desperfectos en el inmueble.

Comunidad de vecinos

¿Causarán los inquilinos problemas con la comunidad? Cuando hablamos de estudiantes, las probabilidades aumentan en gran medida, por lo que es aconsejable incluir cláusulas para establecer un marco de convivencia común. En caso de incumplimiento, de debe presentar una demanda en el juzgado para que quede constancia.

El papel de las agencias

Las agencias inmobiliarias son capaces de gestionar eficazmente las peculiaridades de los contratos, nos ayudan a elegir a los inquilinos y solucionan cualquier problema que surja, motivos por los cuáles un gran número de propietarios solicitan los servicios de agentes especializados en alquiler de estudiantes. De esta forma, reduciremos los riesgos de morosidad y dispondremos de garantías para el cobro de rentas o la reparación de actos vandálicos.