Debido a la crisis, la tendencia a vivir de alquiler se ha generalizado, algo que se observa sobre todo durante los primeros años de vida laboral. Sin embargo, existen una serie de responsabilidades y riesgos que deberías conocer si eres inquilino o tienes a algún familiar o amigo que lo sea.

En la entrada de hoy hablaremos de este tema y os mostraremos algunos consejos que esperamos os ayuden a salir airosos de cualquier situación.

Las ventajas de ser inquilino

Una de las grandes ventajas de vivir en alquiler es que no hay que estar atado a una hipoteca hasta prácticamente la edad de jubilación, algo que se convierte en una especie de matrimonio con la entidad bancaria. Tienes un mayor control, ya que puedes elegir dónde vivir en cualquier momento.

No obstante, esta sensación de independencia y de estar por completo libre de cargas no evita que debas conocer los riesgos y responsabilidades que posee cualquier inquilino.

Las responsabilidades del inquilino

El propietario no es el responsable de todo lo que ocurra en tu hogar. Por ejemplo, imagina que dejas el grifo abierto por un descuido y de manera accidental provocas goteras en el piso de abajo. En este caso, a lo mejor piensas que la reparación corre a cuenta del seguro o la debe afrontar el casero.

La realidad es bien distinta: puede que ni siquiera tenga seguro y que además te reclame el importe de todos los daños causados en su inmueble y en el del vecino.

El resultado: un gasto considerable e imprevisto para tu bolsillo.

Otro punto importante son los robos. En caso de que algún extraño entre en tu hogar y te sustraiga algunas cosas estaríamos en el mismo punto que hemos expuesto más arriba. El seguro de hogar no se hará cargo casi nunca y si el casero ha perdido su televisión o cualquier electrodoméstico de valor, posiblemente seas tú el que acabe haciéndose cargo de ello.

Si ocurre cualquier incidencia que te obligue a desalojar la casa durante unos días, tendrás que cubrir estos gastos por ti mismo. Es decir, a menos que algún amigo o familiar te pueda hacer un hueco tanto el hotel, como la comida, lavandería y otros servicios esenciales corren de tu cuenta.

¿Existen seguros exclusivos para inquilinos?

Pues sí. De hecho, si tras leer este artículo quieres cubrirte las espaldas ante todo tipo de eventualidades, una excelente opción es contratar un seguro específico para inquilinos. Pero ándate con ojo, aunque la mayoría de las compañías los ofertan las condiciones cambian radicalmente en cada caso, algunas de ellas con coberturas adicionales que son realmente útiles y nos pueden sacar de más de un aprieto.

Entre ellas, podemos incluir un asesoramiento jurídico especializado, posibilidad de reclamar fianzas o la devolución de hasta seis meses del importe del seguro en el momento en el que dejes de ser inquilino, así como otros servicios como los gastos de la mudanza o el alojamiento si debes abandonar tu domicilio por motivos legales.