El Gobierno Vasco ha declarado Conjunto Monumental a la Parte Vieja de la ciudad de Donostia. La medida tiene como objetivo proteger urbanísticamente esta zona tan importante, aunque también tendrá otras consecuencias en nuestros bolsillos. En este sentido, los vecinos que lo soliciten no tendrán que pagar el IBI o Impuesto de Bienes Inmuebles.

¿En qué consiste la iniciativa?

La iniciativa va a favorecer a un total de 116 viviendas de la Plaza de la Constitución y la Plaza Lasala, las únicas de titularidad privada que se acogerán a esta norma. El expediente definitivo aún está pendiente de aprobación y se prevé que proporcione una protección media, la segunda más importante después de la protección especial.

Como se recoge en la normativa foral que regula el cobro del IBI por los ayuntamientos, los inmuebles que se consideren parte de un conjunto monumental quedarán exentos de realizar este pago. En la actualidad, entran dentro de esta categoría las viviendas privadas localizadas en el Club Náutico o la Torre Satrustegi.

Tipos de calificaciones

Dentro de la categoría de Conjunto Monumental vamos a encontrar 6 niveles distintos de protección, que dependen del valor arquitectónico otorgado a la Parte Vieja: especial, media, básica, morfológica, espacios urbanos y discordancia, que se otorga a los inmuebles que deben adaptarse por ley para encajar con el resto del entorno.

Casi todos los edificios de la Parte Vieja contarán con una protección básica al entender que carecen de mayor relevancia, aunque se apuesta por su consolidación como parte del patrimonio de la ciudad. Las únicas excepciones serán las mencionadas viviendas en la Plaza de la Constitución y el número 3 de la Plaza Lasala.

Reacciones en contra

No se han hecho esperar las reacciones en contra de la iniciativa. Miren Albistur, portavoz del Partido Popular, ha lamentado que se trate de exenciones de carácter rogado, por lo que los particulares que no las soliciten al Ayuntamiento no podrán disfrutar de ellas. Además, todavía tiene que aprobarse por decreto y ser publicada en el Boletín Oficial del País Vasco, algo que podría demorarse hasta finales de año. Para la portavoz, la normativa foral que regula el IBI debería tener en cuenta mayores bonificaciones.

El alcance de la nueva norma

Si los 116 inmuebles afectados por la nueva legislación solicitan dejar de pagar el IBI, el consistorio dejaría de percibir casi 45.000 euros al año, ya que el importe en Donostia es de 382 euros de media. La cifra apenas llega al 0,1% de la recaudación prevista por este impuesto, que supera los 40 millones de euros, pero sí que supondría un respiro económico para los titulares de estas viviendas.

La nueva legislación también proporcionará un marco jurídico más seguro para llevar a cabo actuaciones en la Parte Vieja, como por ejemplo la rehabilitación o demolición de los inmuebles. En cuanto a las parcelas, no se podrán cambiar las alineaciones actuales, ya que el trazo urbano es uno de los elementos protegidos por la calificación de Conjunto Monumental.