Si tienes en mente vender tu casa o estás buscando nuevos inquilinos para tu propiedad, te harán falta una serie de documentos para llevar a cabo la operación. Uno de los más importantes es el certificado energético, sin el cual podríamos afrontar multas de hasta 6.000 euros. En la entrada de hoy vamos a hablar de este tema y os mostraremos todo lo que necesitas saber sobre los certificados energéticos.

¿Qué es el certificado de eficiencia energética?

Se trata de un documento oficial que contiene datos sobre las características energéticas de una propiedad. Debe ser emitido por un técnico cualificado, que proporcionará una etiqueta con una escala que va desde la A (máxima eficiencia) a la G (menor eficiencia).

Tiene en cuenta el consumo de electricidad, gas o agua a lo largo del año. El funcionamiento de las instalaciones, su ocupación y otros datos relevantes. El informe también recoge una serie de medidas a adoptar para mejorar la propiedad. De llevar a cabo tales reformas, nuestra calificación subiría como mínimo un nivel.

¿Cómo se consigue?

Primero debes contactar con un técnico que reunirá toda la información relativa a la eficiencia energética de tu inmueble. Puede ser un arquitecto técnico, ingeniero industrial u otras titulaciones que permitan la redacción de proyectos. Tras concertar una cita, se pasará por tu domicilio para realizar las comprobaciones in situ.

Posteriormente, elaborará el informe utilizando algún tipo de software homologado por el Ministerio de Energía. Una vez que tengas el certificado en tus manos, deberás presentar una copia en el registro de certificados energéticos de tu comunidad autónoma. Y finalmente, recibirás la etiqueta energética con la nota obtenida.

¿Cuándo se necesita?

Según el Real Decreto 235/2013, este documento es necesario en la venta o alquiler de edificios o alguna parte de los mismos, como pisos y locales. Sin embargo, no hace falta presentar el certificado si la propiedad tiene menos de 50 metros cuadrados y no está conectada con el resto. Tampoco es imprescindible si la casa va a someterse a una reforma de envergadura o el periodo de alquiler no supera los 4 meses al año.

Si es obligatorio tener el certificado, deberás presentarlo cuando acudas a la inmobiliaria para vender o alquilar tu vivienda. La normativa actual requiere que la etiqueta esté visible en cualquier anuncio que pongas. Y también debe incluirse en el contrato de compraventa y entregarse al nuevo propietario. En el caso de alquiler, el arrendatario tiene el derecho de conservar una copia.

¿Qué pasa si no tengo el certificado?

No tener el certificado energético o tenerlo caducado (recuerda que tiene una vigencia de 10 años) acarrea consecuencias legales. la Ley 8/2013 establece multas de hasta 600 euros para propietarios que anuncian su casa sin el certificado, no lo renuevan o hacen alguna operación de compra y venta. Hasta 1.000 euros por no registrar el certificado tras la tramitación o no entregarlo tras la venta de un piso.

Y, por último, la normativa establece multas de hasta 6.000 euros en casos de falsificación, que además se considera una infracción muy grave. De hecho, si las autoridades estiman que el beneficio de burlar la legislación supera a la multa, podrían sancionarnos con un importe equivalente a nuestras ganancias.